Leo en Vida Extra que el señor Francisco Ibáñez ha dicho que los videojuegos acabarán con el cómic, arguyendo que los niños dejan de leer cómics por que odian el texto, en favor de los videojuegos donde todo es imagen y sonido. En parte es cierto, muchos niños sustituirán el cómic por el videojuego ¿y?
“De por sí, el niño siempre ha tenido aprensión a esos bichos negros que se llaman letras y con el cómic conseguíamos que las frases, acompañadas de una ilustración, llamaran la atención del niño, con lo que perdía el horror a las letras” Francisco Ibáñez.
Ibáñez parece pertenecer a la “generación estática”, la generación de los que no entienden que el mundo es dinámico, que las cosas cambian. ¡Pero si el mismo con sus palabras pretende mostrar el cómic como una alternativa a los formatos clásicos de la literatura! ¿Por qué recrimina que el videojuego se presente como alternativa al cómic?
El primer error que comete este hombre es pensar que este formato está principalmente dirigido a los niños, no entiendo como un escritor y dibujante de cómics puede decir esto, cuando hay tanto o más público adulto disfrutando la forma diferente de contar una historia que tiene el cómic. Gente que no le tiene ningún miedo a la letra, al bicho, como lo llama Ibáñez.
El videojuego no es el arma de destrucción mental que actualmente concibe un 90% de la población… madura. Actualmente los videojuegos están muy trabajados, están respaldados por magníficos guiones y salvo ciertos géneros, son un espectáculo que se sale de lo puramente visual y sonoro. Además existen muchos juegos con carácter educativo, que animan a los niños a aprender, a leer, a desarrollar su creatividad y habilidades que a simple vista no parecen importantes, pero que lo son y lo serán en el mundo en el que vivimos, que cada vez tiende a estar más dominado por las máquinas y por formatos más próximos al videojuego que a los soportes convencionales, haciéndolo de forma mucho más efectiva y divertida que otros medios.
Estas declaraciones me recuerdan a las que suele hacer la industria del cine o la discográfica, donde protestan diciendo que Internet acabará con el cine y la música.
En mi opinión, el videojuego no matará al cómic, y si lo hiciera, sería la tendencia natural de las cosas. Renovarse o morir.